Asumir.

Plaza Cataluña, lugar básico en mi vida…no sabía dónde estaba. No sabía cómo volver a casa.

Desorientación, miedo a mirar a las personas que paseaban, apretar el bolso contra mí.

Tener relaciones sexuales y desmayarme, ese mareo constante.

Síntomas primerizos.

Esconderme en casa, estar totalmente tumbada, dormir en un ataúd en una habitación cárcel. Llamarle cueva.

Dejar de trabajar, dejar de quedar, dejar de sentir y perder la cabeza.

11 años tratándome con muchas medicinas. Perder más vida de la que ya te robaron, que la agorafobia se adueñe de ti.

Superar agorafobia, adicciones y enfermedad. Media vida trash.

Volver a empezar; estudiar, tener una relación…con efectos secundarios.

Conseguir estar tres años más o menos bien.

Estar a punto de volver a trabajar.

-Depresión dijo la psiquiatra.

-Depresión mixta dijo otro.

-Eres bipolar.

-No eres bipolar.

Pierdo la cabeza, quiero desaparecer y el querer y hacer me lleva con billete directo al hospital.

Tengo dos informes y estoy archivada en todos los sistemas sanitarios.

Los informes dicen que no tengo ninguna enfermedad mental, tengo traumas. Me han quitado la medicación. No empezaban así.

Llevo 11 años etiquetada, creyendo los diagnósticos. Ahora estoy muy confundida.

Ha sido demasiado tiempo.

Me llamo Anna, es lo único que sé seguro, aunque tampoco me importa demasiado.

Escritos en el Centro de Internamiento AM

La verdad

Te dicen que si eres sincera y expresas lo que llevas dentro lo conseguirás todo, pero lo cierto es que nadie quiere el auténtico tú.

Así que dejas de decir la verdad, lo que sientes, mientes a tus amigos, mientes a tu familia.

Mientes a todo lo que dice quererte, sabéis por qué?

Porque ellos también mienten.

Solo quieren algunas partes, fragmentos: a esa chica con otra predisposición.

Anna.G

Mis compañeros

Sabéis? Podían estar muy mal, resultar agresivos, cansinos, locos, pero fueron las mejores personas que nunca conocí. Allí, ellos, mis iguales. En el infierno.
Anna Gómez

Formando parte de la nada

Cuando los lugares dejan de ser lugares; celdas, psiquiátricos, hospitales, internados, todos tienen el mismo halo de nada.

Y tú formas parte de ese nada. Ese es el secreto para que te creas inexistente.

<<Repasábamos nuestro peine, nuestra lima de uñas, nuestro váter; dormíamos en camas anónimas de hospital, separadas por cortinas. Una vez aseadas y con nuestra habitación en perfecto estado de revista, nos mostrábamos erguidas y limpias ante la supervisora>>

A.G

Fotografía: Anna Gómez